Ahorro Móvil para las Personas no Bancarizadas

Nos place compartir el siguiente post escrito por Ignacio Mas, consultor asociado con Bankable Frontier

Los proveedores de dinero móvil cada día aumentan su ponderación sobre la evolucion de los pagos moviles  hacia los ahorros.  Si las personas estuvieran más a gusto manteniendo mayores saldos de dinero electrónico es probable que aumentaría la actividad de transferencias de dinero móvil y se reduciría la proporción de transferencias que son efectivizadas – un paso muy costoso.

Déjenme comenzar con tres puntos, los que podrían ayudar a orientar el desarrollo de propuestas sobre las plataformas de dinero móvil.

Punto 1:  En el centro de cualquier discusión de ahorro debería estar la pregunta: ¿para qué es el ahorro? Es una pregunta difícil, cuando eres pobre y tienes un rango de gastos y contingencias planificados que te gustaría financiar (tarifas escolares, mejoras de la vivienda, bicicletas, respaldo contra emergencias de salud), pero también te gustaría mucho recompensarte hoy mismo.

Punto 2: Para construir una disciplina de ahorro, la gente tiene una tendencia de “ritualizar” sus comportamientos de ahorro: la asignación de dinero a sobres, el acaparar joyas como si fueran un tesoro familiar, la asistencia semanal a reuniones ahorros.

Punto 3: Respecto de los ahorros, las personas enfatizan las posibilidades de consumo y no los períodos de tiempo.  Los economistas y bancos piensan en las metas en términos de períodos de tiempo, las personas piensan en términos de productos y actividades.

¿Cuáles son las implicancias para los proveedores aspirantes de servicios de ahorro móvil?  Las herramientas de ahorro deben comenzar con ayudar a la gente a realizar un triagea través de una gama de propósitos de ahorro (gracias a Kim Wilson por este buen término).  El ahorro necesita ser concebido como una experiencia, no solo un grupo de receptáculos de fondos y cada receptáculo de ahorro necesita estar directamente relacionado con metas específicas en las mentes de los clientes.

Hacer todo esto a través de un teléfono móvil es un desafío y una oportunidad.  Un desafío debido a que los tipos de teléfonos que las personas pobres tienen en países en desarrollo no tienen  buenas opciones de interfaz, y una oportunidad debido a que la naturaleza del teléfono de siempre estar con uno puede ser usada para concebir los servicios de ahorro como una conversación entre el cliente y el proveedor.

En un reciente documento escrito con Colin Mayer de la Universidad de Oxford, describimos como las metas de ahorro pueden ser definidas y administradas como un sistema de pago diferido (comprometido hoy pero pagado mañana).  Esto significa que se puede construir una edificación de ahorro por medio de meramente agregar un par de campos estándares en una interfaz de usuario de transferencia de dinero móvil: ¿Cuál es la fecha de valor para la transacción (por ejemplo inmediatamente), y cuál es el propósito (un campo alfanumérico o seleccionable de un listado estándar de opciones).

Esto les permite a los clientes asignar el dinero que reciben hoy (por ejemplo) para enviarlo a casa cuando se vence el arriendo, construir su propia secuencia de cuotas para comprar una bicicleta o establecer un patrón de compromiso de ahorro para crear su reserva en caso de emergencias médicas (pagos diferidos a uno mismo).

Todos estos pagos diferidos en efecto constituyen un sistema de subcuentas, lo que permite una manera muy personalizada para que los clientes visualicen y usen su cuenta, pero todo operaría desde la cuenta única de dinero móvil del cliente.  Además, imagine las posibilidades de clasificación para un crédito si el proveedor conociera las metas del cliente, cuán intensivamente usó la característica de compromiso de pago/ahorro, y cuan regularmente contribuye a las mismas.

Debido a que el ahorro es principalmente un gasto diferido, la experiencia del servicio de ahorro es una extensión lógica de la experiencia de pago.  Los ahorros se tratan de agregar una dimensión de tiempo a las transferencias básicas de dinero.

 El presentar las oportunidades de ahorros como pagos diferidos tiene la ventaja de recordarle a las personas más directamente el por qué están ahorrando en primer lugar.